Sobre los niños bilingües y el granjero con la polla grande

Había un granjero que tenía una polla enorme

no era el típico granjero…

era más bien un granjero modernillo con cuenta en Instagram y que vendía sus huevos ecológicos usando Etsy

 

Por supuesto llevaba barba y creo que era de Lugo.

 

Plantaba verduras en su huerto y, como ya te dije, tenía una polla enorme y unos huevos gigantescos.

Con estas modernidades del Tripadvisor una holandesa se hospedó en su casa rural.

 

Se ve que le gustó la vida en la granja y quedó fascinada con su enorme polla…

el caso es que se enamoró del granjero y comieron perdices.

 

Tuvieron un hijo al que llamaron Ashton.

Bilingüe no, trilingüe desde que aprendió a hablar con 2 años.

 

La madre de Ashton hablaba holandés e inglés, y el granjero español con acento gallego.

Hace unos meses leí un artículo que me puso de muy mala hostia.

Se titulaba Por qué los niños no deben comenzar a leer y a escribir antes de los 6 años, escrito por una tal Alba Caraballo en Guía Infantil.

Escucha Alba. Lo que más me gusta de tu artículo es que resaltas en negrita, precisamente, los puntos en los que estoy en total desacuerdo contigo.

Dice Alba: “Hay niños que sienten curiosidad por leer y escribir antes de los 6 años e incluso lo logran sin gran esfuerzo y con ganas de hacerlo, pero seamos sinceros, no es normal.

 

¡Vaya payasada Alba!

Eso es como decir… hay maridos que están delgados, no están obsesionados por el fútbol, practican deporte y se preocupan por su familia… pero seamos sinceras, no es normal. Y añadirle ese “tonillo” despectivo, simplista y conformista tan extendido en la educación actual cuando alguien destaca en algo que no es salir en la tele o jugar al fútbol.

 

y yo digo. ¡y qué si no es normal!?. Estoy hasta los cojones de tanta mediocridad, de tanto enrasarnos con los más burros, los más vagos, los más delincuentes…

 

un día de estos dedicaré un artículo a “los gorrillas aparcacoches y de por qué creo que reflejan los grandes defectos de nuestra sociedad acomodada y cobarde”.

Volviendo al granjero, la holandesa, el trilingüe y su enorme polla.

Te imagino escribiendo un artículo en Guía Infantil sobre las bondades de tener padres de nacionalidades distintas,…

sobre lo maravilloso que es tener la suerte de ser trilingüe con dos años

 

o sobre los placeres de recibir el embiste de una enorme polla en la granja.

 

Me resulta extraño, que no te parezca extraño que un niño de 3 años pueda hablar tres, cuatro o cinco idiomas con soltura. Seguro que te gustaría estar en el pellejo de la holandesa y recibir la bendición de tener unos hijos tan listos.

 

Hombre, si te paras a pensar según tu punto de vista, “no es normal” que un niño hable tres idiomas con soltura, es raro.

 

Que un niño de tres años hable muchos idiomas es raro,

es envidiable,

es positivo,

es admirable por la gran mayoría….

 

pero no deja de ser algo “raro”.

 

Para mi, tener en la granja una polla grande o que tu novia sea extranjera es…

genético, circunstancial…

 

Creo que la clave aquí no es preguntarse si “debería un niño leer antes de los 6 años?”

esa es una mierda de pregunta.

 

para mi, la pregunta es “por qué hay más niños de tres años bilingües que niños que sepan leer?“.

 

eh?

te has parado a pensar?

lo has intentado?.

 

Te lo voy a decir.

 

Porque es increíblemente difícil enseñar a leer a un niño menor de tres años.

No digo que aprenda, digo enseñarle, que son cosas distintas.

 

¿me vas a decir que si te dan a elegir entre que tus hijos sepan leer o no … elijes que no?.

¿qué padre no se enorgullece de los logros de sus hijos?

 

Mira, ha dicho “papá”…

mira, se ha levantado!…

mira, “se rié!!!”

mira, “¡está leyendo!”. No, eso no. Le dices a tu marido… quítale los libros, quémalos, …. que hable cinco idiomas perfectamete vale, pero que lea con tres años, no por favor, todo menos eso…

seamos coherentes.

 

 

Desde que mi mujer me dijo que iba a ser padre busqué en google cómo mejorar su inteligencia, por mera intuición.

No me gusta el fútbol,

no creo en las primitivas,

creo en el cerebro,

y no me asusta la inteligencia, no creo que Hitler fuese inteligente.

 

Yo quiero que mis hijos sean lo más inteligentes posible, al máximo, a tope. Para mi la inteligencia lo es todo. Es la mejor herramienta para conseguir sentirse feliz en los tiempos que corren. Creo que nos va a hacer falta.

 

Y sí, entender las emociones y conocerse a uno mismo me parece parte de esa inteligencia, no sólo leer o multiplicar. Sé que sin saber integrarnos en sociedad es difícil ser feliz.

 

Para el granjero y su adorable esposa es fácil tener hijos trilingües, no tienen que hacer nada, nada de nada,…bueno, sólo hablarles a sus hijos en sus respectivos idiomas…

lo increíble es el alumno.

 

Mira, cuando descubrí los libros de Glenn Doman leí frases fascinantes. En uno de los libros hablaba la capacidad que tienen los niños para descubrir las reglas que dominan el lenguaje.

 

El otro día mi hijo dijo que era un “biciclista”.

Es fácil reirse. ja ja ja… dijo “biciclista”. Y es fácil corregirle y decirle que se dice “ciclista”.

 

Pero lo que tendríamos que hacer cuando empiezan a hablar y dicen “sabido, biciclista, conduciste…. ” sería arrodillarse y llorar de alegría al reconocer que después de escuchar “de piano … pianista, de trapecio… trapecista…” él solito llegó a deducir que de “bicicleta sería biciclista”.

 

Vaya genios.

 

Tenemos genios en casa con capacidades asombrosas.

 

Glenn Doman dice “los bebés pueden aprender a leer”.

 

Volviendo al granjero y su huerto.

 

Hablemos de la fe.

 

El granjero polludo no descubrió un libro que le dijese que si metía unas semillitas en su huerto, al cabo de unos meses, tendría una plantación de tomates. No me imagino al granjero barburdo con tanta fe a largo plazo. Estoy seguro de que se basó en evidencias más cercanas y contrastadas.

 

Enterrar una “semilla”, regarla durante semanas y esperar que de ahí salga un fruto… requiere bastante fe y es bastante raro.

 

El caso es que la naturaleza se ha encargado de demostrarnos que es posible que de una semilla de escasos milímetros nazcan Sequoias. Ningún humano hubiese tenido semejante intuición.

 

Por desgracia, sólo creemos lo que vemos, por raro que parezca.

Por desgracia, sólo nos inspira lo que hacen los demás… funcione o no.

 

 

No sé si todavía estás leyendo esto. Lo dudo.

Hablo así porque me cabrea “la insoportable vulgaridad del ser”.

 

Si enseñar a leer a niños de 3 años fuese tan fácil como enseñarles 3 idiomas si sus padres fuesen bilingües, no estarías escribiendo ese artículo, seguro.

 

Me recuerdas a una profesora que participó en la presentación de un colegio al que fuimos mi mujer y yo.

Nos dijo: “cada niño tiene su ritmo, quizá al terminar el año muchos no sepan leer y escribir porque es algo aburrido para ellos”.

 

¿aburrido? ¿ritmo?.  El aburrimiento es algo muy sutil. El ritmo depende de quién te lo marque.

 

Hasta una polla grande puede aburrir a una granjera…

si siempre es la misma polla…

si siempre va al mismo ritmo…

si no hay sorpresas!.

 

La enseñanza es tremendamente aburrida. ¿A quién le gustaba ir al colegio?.

 

¡Yo odiaba el colegio!. Sólo empecé a entusiasmarme por la física cuando un profesor colgó su llavero de un muelle para explicarnos el movimiento ondulatorio. Eso sí que captó nuestra atención!.

 

No digamos que “los niños no deben aprender”

digamos que:

somos padres muy ocupados que no dedicamos suficiente atención a los hijos.

que estamos cansados al llegar del trabajo y no estamos para “cartulinas ni puntos rojos”

que no sabemos, que no nos apetece, que no creemos, que no priorizamos…

 

pero no digamos que no pueden o que es perjudicial.

 

¡cómo va a ser perjudicial leer coño! es una de las habilidades que nos identifica como especie y tú dices que hay que aprender a los 10 años…

 

puestos a decir locuras, hablar me parece más difícil. Yo sé leer más inglés que hablarlo.

 

El tema es que…

 

ni la genética ni la suerte…

han hecho que un bebé vea una palabra escrita con letras muy grandes al mismo tiempo que alguien la pronunciaba en alto. Eso no suele pasar.

 

bueno, algunas veces….

 

sólo cuando llegó la televisión a nuestras vidas, surgieron los anuncios de marcas comerciales en los que aparecía palabras en grande y voces que las pronunciaban claramente…

 

 

y después los niños reconocían esas palabras en las vallas publicitarias…

y alguien con mucha intuición se dio cuenta de que era igual de simple para un bebé, aprender a leer que a reconocer una palabra sonora… la única diferencia era la cantidad de veces que ese niño se expondría al estímulo.

 

De ese descubrimiento tratan los libros de Glenn Doman, de algo tan simple como leer una palabra en voz alta al mismo tiempo que se le muestra a un tamaño adaptado a su capacidad visual. Un determinado número de ves con una frecuencia determinada. Es simple de entender, pero difícil de poner en práctica con el tipo de vida que llevamos hoy en día.

Mi mujer dice que no le gusta el título de este artículo, que le parece vulgar. Quizá tenga razón…

 

pero me da una pereza enorme cambiarlo.

 

Antes de que termine el mes subiré el precio de la academia unos 50€. A veces lo hago sin avisar.

Cuando pagas puedes acceder a Doman Tablet, un curso en el que expongo todas mis experiencias como padre preocupado por aumentar la inteligencia de sus hijos para que sean más felices en cada momento de su vida.

 

 

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pd: pese a que pueda no parecerlo, soy una persona optimista con respecto a la sociedad. A diferencia de la televisión, en la que otros eligen el contenido que mostrar a la mayoría, internet permite que el individuo pueda buscar y consumir los recursos que mejor le vengan en cada momento. Sólo por el hecho de elegir qué ves, qué lees, que escuchas… ya estás asumiendo más responsabilidad sobre ti mismo, y eso me parece bueno.