Preámbulos entre hombres y mujeres

Esto es para ti, mujer.

Voy a hacer una generalización y puede que no te guste.

 

Las mujeres no tenéis mucha idea de cómo funciona el sexo, sobre todo en la pareja.

Si prestaseis más atención al cerebro masculino en vez de estar pensando en los preámbulos todos estaríamos mucho más contentos.

 

Después de unos años conviviendo en pareja ocurre que el sexo va a menos.

 

Tu novio o marido ya no se emociona tanto como antes al verte desnuda. Esto tiene una explicación científica que publicaré en el artículo “vaca nueva, vaca vieja”.

 

… pero ese no es el problema.

 

el problema son los “putos preámbulos”.

 

Tú te empeñas en que necesitas preámbulos para ponerte “a tono”.

 

En los preámbulos la mujer suele adoptar una postura pasiva y el hombre una postura activa….

 

los preámbulos se prolongan en el tiempo y al final los dos están hasta las pelotas, descontentos.

 

Los hombre tenemos muchísimos defectos. Es cierto.

 

Pero este asunto es culpa vuestra 100%. Por orgullosas.

 

Te voy a explicar cómo resolverlo esta misma tarde.

 

Si me haces caso hoy vas a tener a un tigre en tu alcoba.

 

Supongamos que hacer el amor es como “encender una hoguera”.

Tú eres el tronco gordo.

y tu hombre es una “pastilla de encendido rápido”.

 

 

¿me sigues?.

 

Bien…

 

Ahora imagínate que cada intento que hacéis por pasar una noche de lujuria es como si sólo tuvieseis una cerilla.

 

 

¡¡¡ con una cerilla no se puede encender un tronco!!!

 

¿lo pillas ahora?.

 

Los hombres modernos nos hemos vuelto un poco gilipollas tratando de complacer a las mujeres con sus preámbulos.

 

Al final se tiran un montón de cerillas inútilmente tratando de encender troncos secos.

 

La cerilla es para encender “la pastilla de encendido rápido”.

 

Una vez que la pastilla ha prendido es más fácil encender el tronco.

 

¿Cómo se enciende una pastilla?. bueno… eso depende un poco de cada uno… pero a la mayoría de los tíos nos gustan las guarradas.

 

Si eres capaz de abandonar un poco tu ego y victimismo, dejar de pensar que ya no le gustas y empiezas a usar el cerebro como te he dicho, estoy seguro de que vas a triunfar.

 

Mi mujer está enganchada a una serie que es un poco follón sexual. Se llama “gypsy”. A ver si se deja de tanta serie y empieza a leer mis artículos.

 

Si eres un padre pro tendrás que usar los preámbulos con tus hijos si tienen más de dos años y quieres que aprendan matemáticas.

 

Lo anterior no era una introducción para encajar con calzador la palabra “preámbulos”, realmente quería tratar el tema…

 

Pero es cierto que el tema de las matemáticas y mi hijo también me preocupan.

 

Resulta que los niños menores a tres años tienen la capacidad de subitizar. Es decir, son capaces de distinguir 76 puntos rojos en una cartulina.

 

Si le enseñas que esos setenta y seis puntos significan “76”, pues esto les ayudará con las operaciones matemáticas.

 

Esa es la idea. Puedes creerlo o no. Yo he decidido creerlo.

 

El siguiente paso es crear 100 cartulinas con los puntos rojos.

 

Una vez que tienes las cartulinas tienes que seguir un programa fácil de entender pero difícil de poner en práctica.

Yo llevo muchos meses experimentando.

 

A mi hija de 5 meses le encanta ver esas tarjetas.

Es cierto que cuanto más pequeños más fácil.

 

Sin embargo al mayor, que tiene 2 años y 6 meses… pasa de los puntos rojos. Se aburre.

 

 

Es complicado mantener la atención de un niño. Es un reto.

 

Fue entonces cuando empecé a crear preámbulos antes de las sesiones de cantidades.

Algo así como “te voy a enchufar los puntos rojos sí o sí”. Por intentarlo que no quede.

 

Por ahora me están funcionando.

 

He creado una colección de vídeos y seguramente publicaré más muy pronto. Si tienes un hijo menor de tres años y te apetece, prueba a ponerle estos seis vídeos.

El primer día le pones los vídeos Cantidades 1-1, 1-2 y 1-3. Sólo una vez cada uno y procurando que entre ellos hayan pasado más de 15 minutos. Puedes enseñarle uno por la manaña, otro al mediodía y otro al final del día. También puedes enseñarle los tres en menos de una hora, pero respetando los 15 minutos.

 

Al día siguiente le muestras Cantidades 2-1, 2-2 y 2-3. La misma historia.

 

Si le gustan, guay!. Me lo comentas y preparamos más. Así hasta 100. Después vienen las operaciones.

 

En aparejadorivan, además de Presto y Revit, también comparto mis experiencias de padre novato entusiasmado con la formación de sus hijos. Si quieres saber más, pincha aquí.

 

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