Como un dios sin fe

Me imagino a David en el ayuntamiento de Candelaria…

“Mire concejal, mire, así va a quedar el proyecto”.

o a Jesús el ingeniero, enseñando las estructuras a sus clientes…

 

o a Fran en con sus clientes guiris, mostrando las reformas de los bungalows…

 

o a Chus, Mirco, Pablo, …

“mire cliente, mire…”

y sobre todo me imagino a mi ex jefe Ángel de Cristal Chafiras, imprimiendo las gafas en su impresora 3D con el logotipo de la empresa, y enseñando las cortinas de cristal a los clientes.

Es curioso, porque Cristal Chafiras es una empresa seria, profesional, a la que no le faltan clientes… y aún así siempre quiere mejorar. Mejorar la web, la organización, los presupuestos….

¿será ese el secreto de su éxito?

Bueno, pues todo ello con un aparatito que cuesta menos de 10 €

las imágenes 3D y la realidad virtual van a cambiar el mundo que conocemos para siempre más que cualquier otra tecnología, ese es mi pronóstico.

Con las gafas de google ha pasado un poco como con los tablets. En Arista las usábamos en las obras de Tenerife con soltura en el 2005, pero no fue hasta hace poco que han cuajado y no podemos vivir sin ellas.

Google Glass  #cambiaranelmundo

Pero no nos pongamos tan trascendentales.

 

Vayamos a lo nuestro, a la venta.

Hasta que resurja las Google Glass, el proyecto Tango, y veamos por la calle más zumbados que tipos con barba… disfrutemos de las Cardboard.

 

Estos días mis clientes recibirán unos vídeos e instrucciones para convertir cualquier modelo de Revit en una imagen 3D para ver en las cardboard…. en menos de 5 minutos.

A ellos les cuesta 10 € al mes + matrícula.

 

El único defecto que les veo es que en las de cartón te queda una marca de grasa de la frente difícil de disimular. Ya me contarás si a ti también te pasa o es sólo cosa mía.

 

Bueno, realmente te quería contar que estoy de regreso de las vacaciones.

 

Justo antes de irme tuve una formación presencial de Revit. Y unos meses antes también di algunas clases de Preto para una constructora del sur de Tenerife.

Ahora hay otra empresa que quiere formación presencial de redes sociales.

 

No me gusta dar clases presenciales.

 

Están bien porque hablas con gente…

gastas coñas a los alumnos…

te hacen preguntas que generalmente sabes contestar…

lo pasas bien y te invitan a comer.

 

Al final te vas y suelen despedirse con sonrisas…

 

Te sientes un poco como “un dios”.

Puedo llegar a entender que a muchos formadores les llene esa sensación de plenitud cuando la clase sale bien…

 

¿pero que pasa con los alumnos? ¿han aprendido realmente?

 

¿o simplemente se han motivado?.

Son cosas muy distintas.

Ver un vídeo de mammoth hunters haciendo el burrol no implica que sepas hacerlo bien

 

Como se aprende es haciendo, equivocándose, volviendo a probar,…

y para eso la formación online es para mi la mejor forma de aprender casi cualquier cosa.

 

En mi academia puedes repetir los vídeos todas las veces que quieras sin sentir la vergüenza de preguntar en público.

 

Ser creyente es gratis en muchas religiones, en mi academia es un poco distinto. Mira los precios aquí.

 

Amén.

 

>