Curso de Jefe de Obra por correspondencia: los contratos de obra

Cuando trabajaba en Arista utilizaba Presto para todo el tema de control económico de obra.

 

Le enseñé a utilizar Presto a todos los administrativos y jefes de obra de la empresa en Tenerife.

 

Al cabo de unos años, el contable, compró Preyme sin consultarnos qué programa debía comprar para hacer las certificaciones de las obras. Ese Preyme era muy lento. No nos gustaba.

 

No sé si lo sabes pero en Presto se pueden hacer contratos.

 

Yo había configurado un modelo de informe que al imprimirlo mostraba los precios en la parte delantera y por detrás aparecían las condiciones del contrato.

 

La empresa fue creciendo, crecían los departamentos y cada vez había más burocracia.

 

Los contratos empezaron a llenarse de cláusulas y al imprimirlos se parecían a la hoja que suelen traer las tarjetas de crédito cuando te llegan por correo ordinario.

 

Hoy, en nuestro curso de Jefe de Obra por correspondencia vamos a hablar de cómo hacer un buen contrato de obra.

 

La primera regla es que el subcontratista o proveedor tenga buena pinta y a poder ser sea buena persona.

 

Si aparece en un Porche 911 en tu caseta de obra no le contrates.

Si te dice que sí a todos tus precios sin rechistar no le contrates.

Si te invita a comer antes de firmar nada, e insiste, e insiste, … no le contrates.

Si te ofrece comisiones no le contrates.

Si no le preocupan las condiciones de pago no le contrates.

Si sus precios son muy baratos no le contrates.

 

 

Una vez que pasa este filtro, el siguiente paso es anotar bien los precios pactados y los plazos.

 

Los contratos son distintos según si son con subcontratas de mano de obra o con proveedores de materiales.

 

Con los subcontratistas hay varios puntos a tratar:

Tiene que tener a un encargado o capataz en obra pendiente de su personal. Lo ideal es que tu encargado se dirija a su capataz y no tenga que tratar con sus empleados.

Desperdicios de materiales, limpieza y orden. Estos que van a metro suelen descuidar la limpieza y el orden en la obra. Además les suele importar poco aprovechar el material: baldosas, mortero, clavos, madera…

Horarios y formas. Vigila que aquello no se convierta en un putiferio en el que cada uno entra y sale cuando quiera y tenga la radio a todo volumen.

 

 

Con los proveedores lo más importante son las fechas y el tema del transporte.

El precio es lo de menos si al final vas a tener que estar esperando 3 días a que te traigan un palet de cemento.

 

 

Nadie regala duros a cuatro pesetas, así que olvídate del precio y céntrate en las personas y un buen servicio.

 

Piensa que las cláusulas están hechas para la gente decente. Los hijos de puta pasan de las cláusulas. Un hijoputa te va a liar por mucha cláusula que tenga tu contrato. Y sin embargo va a agobiar a tus proveedores decentes.

 

Los contratos tienen que ser lo más simples posibles, pero con la gente adecuada.

 

Te pongo un ejemplo del tipo de contratos que hago en mi academia.

Un alumno se matriculó hace un montón de meses en aparejadorivan

pagó 60€.

 

como es alumno tiene derecho a ser afiliado

 

puso un enlace en su web a mis cursos y ha conseguido más alumnos

 

ahora yo le he pagado a él 60€. Su matrícula le ha salido gratis.

 

¡No me digas que no es un buen contrato!

 

Si quieres saber más sobre Presto o hacer buenos contratos conmigo pincha aquí.